Inmóvil, para no espantarte
Inhalo tu fría limpieza
Bajo el golpeteo galopante, progresivo,
No del llanto... Sino de una incontinencia de vida
Que te impulsa a cantarme.
El rosal se hace nítido, La madera se hincha,
El metal da destellos, Las piedras del piso no sospechan sus visos,
Y el prado se remienda, como si nada.
Como si una sola célula activa no hubiese preciado hasta ayer.
Porque no temió morir: Solamente esperaba.
Con la confianza misma con que debo esperarte
En tu ciclo ya incógnito
Sin pronóstico alguno.
Sin control.
Porque todo cambió ¡Lástima el Bristol!
Verte interesante y confiar en tu meta, será mi destino.
Como si estrenara planeta.
Sin entenderte, absorta, lo tuyo vendrá.
Tú esfumas culpables y víctimas.
Te voy conociendo...
Simplemente te llamas
¡El nuevo aguacero!
Inhalo tu fría limpieza
Bajo el golpeteo galopante, progresivo,
No del llanto... Sino de una incontinencia de vida
Que te impulsa a cantarme.
El rosal se hace nítido, La madera se hincha,
El metal da destellos, Las piedras del piso no sospechan sus visos,
Y el prado se remienda, como si nada.
Como si una sola célula activa no hubiese preciado hasta ayer.
Porque no temió morir: Solamente esperaba.
Con la confianza misma con que debo esperarte
En tu ciclo ya incógnito
Sin pronóstico alguno.
Sin control.
Porque todo cambió ¡Lástima el Bristol!
Verte interesante y confiar en tu meta, será mi destino.
Como si estrenara planeta.
Sin entenderte, absorta, lo tuyo vendrá.
Tú esfumas culpables y víctimas.
Te voy conociendo...
Simplemente te llamas
¡El nuevo aguacero!