Para no perder un viaje de siglos... plagado de olvidos e incertidumbre,
Ante el final de los tiempos, me pregunto:
¿Cuál es la estrategia?
Ya no hay mucho tiempo.
¿Como hablarle a la gente?
Los miro en la calle tan dormidos
que no se me ocurre frase que su atención atrajera.
¿Qué les digo?
¿Qué les ofrezco?
¿Cómo los intereso?
La dificultad ni siquiera es un factor de educación ni cultura.
Igual enfrentar al obrero que al ingeniero.
Al intelectual, que al médico o al familiar.
¿Qué hacer?
Espero respuesta.
Por ahora, continuar escribiendo para los despiertos.
¡No hay más!
