Bambú
Bambulita
Añoranza japonesa
traída a mi descanso de hoy
Rayas el paisaje recordandome que en Kyoto
los ancianos recortan
ventanas de papel
Me tomo el té verde brindando desde América
por inciensos arrobadores, cual prohibida droga
Y rememoro el hollín otoñal del Buda
que me sigue como aquella tarde a sus pies
sembrada en el pasado.
Columnas amadas
Techos negros de arabescos -nada árabes-
Misteriosos jeroglíficos -nada egipcios-
Logotipos impactando mi memoria
lamidos por pincel y tinta china.
Tatami nocturno enroscando sueños
de fresca madera
Silueta de jardín
roja cascada en el estanque
que me hablaba de vida y de resignación cautiva
del colorido bosque el estupor carmín
Madrugado ginko e insomne safu
Sueño aturdido y vigilia inerme
Mientras durmiendo se derrumba
aquel espejismo rojo y oro
insertado en el bosque milenario
de la memoria duda metódica
estará el momento roto
en renacimiento
repetido tantas veces en pagoda
raices invisibles ya no lloran.


