miércoles, 27 de mayo de 2020

Sombras confinadas

A veces,
me siento sola.

No me tomó aislada la cuarentena obligatoria
¡No! Estoy acompañada.
Mejor dicho, a cargo.
¡A disposición! -sería más exacto-.

Aquí encerradas, hablar y contestar es mi labor.
Describir elementalmente mis acciones en detalle.
Y comprender que mis palabras vuelan
muy espaciadas...
-más como ruido, que de tiempo en tiempo
me solicitan ásperamente que silencie-,
porque son cascada sin sentido, que incomoda la negrura...

Cuando algo me disgusta en las noticias,
si algo me indigna o rechazo...
¡Discuto con el mundo!
Explico y analizo.
Me defiendo con grandes argumentos...
para terminar descubriendo la respuesta que suscito:
"¡A mí ya me está dando hambre!"

Y está bien. Corto mi tema
entendiendo que ojos que no enfocan otros ojos
no establecen conexión.

Ese instantáneo dialogar en papadeo...
ese mensaje claro en un chispazo precediendo las palabras...
ese simpatizar al detenerse en la pupila
para zambullirse un instante en otra alma
¡Nunca más se podrá dar!

Por eso, a veces,
me siento sola.


viernes, 7 de febrero de 2020

Estrategia

Para no perder un viaje de siglos... plagado de olvidos e incertidumbre,
Ante el final de los tiempos, me pregunto:
¿Cuál es la estrategia?

Ya no hay mucho tiempo.
¿Como hablarle a la gente?

Los miro en la calle tan dormidos
que no se me ocurre frase que su atención atrajera.

¿Qué les digo?
¿Qué les ofrezco?
¿Cómo los intereso?

La dificultad ni siquiera es un factor de educación ni cultura.
Igual enfrentar al obrero que al ingeniero.
Al intelectual, que al médico o al familiar.

¿Qué hacer?
Espero respuesta.

Por ahora, continuar escribiendo para los despiertos.
¡No hay más!