sábado, 4 de marzo de 2017

Haiku. Las Golondrinas

Eufóricos planeadores en frac
se descuelgan  suicidas
desde el cenit trenzado de velocidad.

Ordenados en su frenético revolar
Se agolpan en el alero anunciando:
¡El equinoccio!
¡El amor!
¡A anidar!

miércoles, 22 de febrero de 2017

Mi Amnesia en Gerundio

¿Como será vivir con recuerdos?
Me pregunto
¿Qué tanto recuerda una persona corriente?

¿Cómo será vivir el presente recordando actividades,
las emociones sentidas... Los errores cometidos?
Ellos ¿Se sentirán felices?
A su confesor ¿Qué le contarán? (Sé que se confiesan).

Mi amnesia deja incógnitas que ni importan.
(Algunos me reprochan todo...Más no tengo claro quién fui).

Recupero vértices no más:
Cuanto oleoducto en Colombia
y en Ecuador anduve.
Pancakes con Adri
en el piso de un apartamento chic
y llevándola a nadar
desde que estaba en pañal.

Clases  técnicas y eventos filosóficos
en toda latitud, Meditando
junto a loquitos e iluminados
mostrándome extraterrestre
¡Como soy! ¡Como fui!

Leyendo incansablemente mil temas que olvidé
aún antes de regalar la biblioteca.
Obsesiva de asuntos complejos
en los que era experta... (Algunos diplomas perduraron).

Una camioneta blanca para volar...
Siempre gastar sin temor
dinero y tardes enteras
memorizando al Majuy.

Entre un escritorio buscando
teorías y explicaciones
para el sicológico y verbal
maltrato del matrimonio...

Devorando un paisaje verde...
En tarabita el río Claro
Respirando templos budistas...
Y fotointerpretando desde un jet...

Peinar antípodas en globo de colores
campos cuadriculados, Ichiro,
con un guapo japonés...

En helicóptero a Manizales...
Pilotear una avioneta
sin despegarme del Guayas...
O con la cara salpicada en las Islas Encantadas.

Gimnasia de ipod, trazando lo invisible
Para volver a caminar.
Pero
de atrás,
no recuerdo más.

Cosas inmediatas, sí:
Poniéndo pijama al can
Podando mientras espío
torcazas tornasoladas.

Timbrar una foto a mi blog...
Azul preferentemente...
¡Echar el candado Y apagando la luz!

Cristal sabe que pintaba el manuscrito perdido.
"El árbol de las hojas de plata"
La síntesis de una vida... Dibujada sin empezar.
Muy útil le sería hoy
¡Pero al viejo masón se la regaló!


jueves, 19 de enero de 2017

Lluvia de Enero

¡Llueve!
En excelente paralelismo
un ejército de alineadas gotas
la ley de la gravedad acata
elegantemente.

Galopa en el entre tanto 
celestial caballería por las claraboyas
acompañada por militar redoble 
y tosen translúcidas tejas resfriadas
del vecino porche.

Chorros se suicidan de cabeza
lanzándose  en cada esquina
al barril sin fondo del ánfora amarrada...
a la caneca plástica
y al tanque de cemento.

El escándalo progresa y mis sentidos
muy abiertos, inmóviles, no respiran
Los gestos afirmativos de las hojas
observando
a cada golpe de cristal mojado.

Agradezco y me siento afortunada
del tiempo tener para esta escena
asombrada de mi disfrutar humilde.

Todo brilla. ¡Alguien al paisaje le echó laca!


 

miércoles, 18 de enero de 2017

Adaptación

Mi cuerpo distinto se queja
del cinturón de fotones quemante
Iluminan... ¡Visita milenaria!
Sin siquiera pedir permiso
Ni alerta previa ni alarma

Que no camina
Que palpita a saltos
Que respira corto
Traqueándome el cuello
cual si el cerebro renunciara y pugnara por irse.

En contra vía las arterias se engordan
Mis consentidos: mantequilla y cocoa parecen odiarme.
¡No puedo creerlo! Mas pronto interpreto y calmada me quedo:
¡Tan sólo es un cambio!

Dimensiones vibran en desconocido
Me ajusto. Me tuerzo.
De frente avalancha me lava la cara
Me limpia la vista
Me sube al balcón.

Adaptarme:
Quedarme aquí mismo
Respirando cual yogui
Pensando el corazón
Actuando el hara
Desvanecida emoción.

¡Tan fácil! Sin miedo comprendo
El desorden aparente
soy yo expulsada
Crisálida antigua... mi cuarto caótico
Ropa vieja abandono
Sólido archivo se queda. 




¡Aquí no pasa nada!
Más bien,  ¡Llegó la energía!
Agradezco y me acuerdo
Voy donde me manden
¡Soy siempre feliz!

viernes, 23 de diciembre de 2016

¿Estaremos muertos?

Me encantó -y afectó- una película cuyo título no recuerdo, en la cual una joven madre y sus dos niños se mudaban a una enorme casona que tenía unos empleados taciturnos y viejos que no le inspiraban confianza.

El suspenso comienza cuando empezó a sospechar que habían espíritus en la casa, pues sentía voces de niños jugando y el sonido de un piano.

El drama se va volviendo terror, cuando una serie de visiones le confirman que hay unas presencias extrañas, percibidas claramente por sus hijos.

El miedo por los supuestos fantasmas que se oyen en el estudio la acorrala, hasta que finalmente los misteriosos sirvientes le hacen caer en cuenta de que ella es la que está muerta. Ella y sus niñitos.

Mientras que aquellos que escuchan del otro lado y que dan golpes con las puertas, son los nuevos habitantes de la casa... ¡Dos dimensiones en intersección!

Entonces me pongo a pensar... 
¿Cómo reconocer si estamos muertos?
-A veces me inquieta mucho este tema-. 

Mi vida es cada vez más silenciosa. 
Más estática... 
Los días se pasan en blanco, o casi en blanco.  
Repitiendo rutinas.  No hay contactos.  
Y cuando trato de hablar con los escasos familiares, 
ellos bajan la mirada y casi nunca contestan.

¿Cómo preguntarles si me ven? 
Ya sé que se van a enojar y me van a dar la espalda.  
Sin respuesta.












Alguien especial se pone furiosa cuando le hablo.  
Eso me hace pensar que me ve... 
O ¿Será que me siente y teme que asuste a su gente?
Qué desgracia,
importunándola hasta muerta.

Otros también se molestan cuando les hablo.  
Les desagradó mucho mi regreso al país.  
Soy una incomodidad.

O ¿Será que algo pasó en Quito ?  
¿Otro accidente tal vez, que nos hizo regresar
a la patria por inercia... ¿Por atracción?
 Pues "apego" ¡No es! -Creo que no es...-

Lo que sea,  no me importa. 
Lo que importa es sí estoy muerta...
Si es así, lo único que quisiera es la libertad y la luz. .. 
O ¿Por qué no las veo?

¿Será esa la razón por la que mi gran amor
-tan constante y protector- 
de un momento a otro no volvió a visitarme?  
Ni una sola llamada de un punto a acá... Sin motivo...  
¿Será eso?

(Miro hacia arriba y no veo la luz...)









Entonces, ¿Cuál será mi gran apego? 
Ahí esta la solución a este laberinto: 
Debo resolverlo!  
Pero,  ¿Con qué método?  Quién me dirá la forma de hacerlo? 
Ya no puedo observarme más: Eso hago todo el día... ¡Y no veo nada!

Yo filosofaba con mi sobrino. .. Y ahora... total silencio de su parte... ´
Por lo menos Marquitos se comunica por escrito...
Solamente por escrito.

Únicamente está conmigo mi madre
sufriendo sus enfermedades.
¿Cuando empezó todo? Tal vez cuando ella se fracturó tres vertebras. 
¿Sería ese día? 
Yo recuerdo que sucedió en el apartamento de Cumbayá... 
¿Será que no fue así?
Ese mismo día deje de trabajar para cuidarla de tiempo completo.  
¡Raro! 
Seria que también algo le pasó a mi cuerpo?

Fabio es el único con el que volví a hablar todas las semanas desde hace dos años. 
 
¿Estará muerto Fabio?

lunes, 5 de diciembre de 2016

San Andrés Farewell


Calispso que nocturno vuela
Lejana arena translúcida
Espuma oscura compitiendo
Boda de bongós cantaba:
"A mi pequeña tengo que dejar...
en Kingston Town"

Aferrada a la mano adorada
Flechada en ese mismo día, sin remedio...
del marinero exitoso, promesa árabe danzante:
"El jueves nos veremos vida mía. Tengo que viajar mañana"

"¡Quédate conmigo!" Suplicaba la sardina cerca al llanto.

Confiado el triunfador reía...
¡Sherezada esperaría mil años!

Conquista cálida, rasgados ojos
más veían un padre fuerte
que el compañero complejo que en la vida
por callejones insospechados, de la sombría faz de los humanos
habría de enseñarle a golpes los recodos,
disfrutando de la niña tantos miedos.

Pues no fue protector. Ni consejero,
a pesar de la distancia que los años separaban.
¡A pesar de su devoción rendida!
Nunca tuvo piedad por la inocencia
ni por el ser que de todo se asombraba.

Solo hubo en su alma una atracción incierta
por lo diferente que ella le ostentaba:
Cristal caminaba sin pisar el suelo
contando hadas, inciensos, versos.

¡Agua y aceite cada día!
Silencio y radio.
Paisaje y urbe.
¡Ingenua sagacidad!
Romance y negocio persiguiendo la fortuna.
¿Cómo podrían continuar viviendo?

Brisa rumbera
Vibrato vallenato por los hombros
Multitud circulando a media noche
caliente ron en las sonrisas.

Nena con encontrados sentimientos
Isla fantástica de magia,
sintiose dueña del mundo...
Temeroso ingreso semi adulto
sin saberlo
Futuro sin nacer ¡Se derrumbaba!



sábado, 3 de diciembre de 2016

Vida Agotada



Permanente la sensación
perdiendo el tiempo
me martiriza y estresa

Culpable arrastre de tortuga
Serenidad destrozada involuntaria.

Reloj  mis huesos son sintiendo
dolorosamente el paso las horas
en lamento vano porque cae la noche
vacía la página de noticias diurnas.

Drama repetido hasta el cansancio
En todo calendario el movimiento
El plexo anudado en el entre tanto
Confianza que vendrán días mejores.

La pijama me obliga
-Y el silencio de la casa-
a ahogar la lampara ayudante
Cuando quisiera estar iniciando algo
Cuando mi mente ronronea arrancando
-Motor de inútiles suspiros-

Corro a dormir sin más remedio
Ilusionada con amanecer de nuevo
Conquistando castillos y dragones
Ogros que nada son ante mi espada.

El mundo es todo mío
Todo lo puedo
Si el minuto no fuera mi verdugo
Si insensible no exprimiera mi existencia
Grandiosa el fausto mereciera.

Pero, pobre de mí... De nuevo...
Perdiendo el tiempo
se me pasa la noche delirando
Los ojos fijos de mi cuarto el techo.

Épicas versiones no serán temprano
Yo misma abandono la batalla
por caer redonda, agotada
¡A las cinco y tanto!